Memorias de una raíz
Es una serie de fotomontajes y collage digital que reflexiona sobre pérdida de identidad y construcción de narrativas colectivas. El proyecto cuestiona cómo olvidamos nuestra propia historia mientras adoptamos narrativas ajenas sin cuestionamiento.
Mediante la fragmentación y reconstrucción de fotografías históricas de comunidades Yámanas y otras etnias originarias, creo obras transformativas que evidencian visualmente cómo construimos identidad sobre el olvido. Cada serie presenta figuras individuales, su fragmentación progresiva, y finalmente una reconstrucción híbrida que sintetiza todos los fragmentos.
Como artista chilena radicada en México, mi experiencia de migración y desarraigo informa este proyecto: la búsqueda de raíz, la pérdida de identidad, y cómo llenamos esos vacíos con fragmentos que no siempre son propios.

Quién soy Frank?
Esta colección explora que parte de mí realmente me pertenece. Frank emerge dentro de una serie de autorretratos sostenida durante catorce años. No es una continuidad, sino una ruptura. La pregunta no es solo quién soy, sino qué parte de mí me pertenece realmente. Al fragmentarme, descubro que mi rostro contiene una continuidad que me precede. La individualidad se descompone cuando se mira de cerca.
Trabajo con esos autorretratos y los desarmo. A partir de esas piezas incorporo fracciones mínimas de los rostros de mi familia: un ojo, la mitad de una boca, la curva de una ceja. Sin embargo, de esos restos emergen con claridad mi madre, mi padre, mi tía, incluso en edades que no viví junto a ellos. No lo busqué. Ocurrió.
Con apenas un detalle, el parecido se vuelve innegable. La singularidad empieza a resquebrajarse.
(Proyecto en proceso)

Mala Memoria
(Proyecto en Proceso)
La memoria no es un archivo fiel, sino un territorio que se reconfigura constantemente. Al intentar recordar a mi madre, descubrí que no podía. Ese ejercicio mental detonó una serie de cuestionamientos sobre la fragilidad del recuerdo.
La memoria modifica, elimina y reorganiza. No solo olvidamos: completamos lo que falta. Lo que recuerdo no permanece intacto. El tiempo y la distancia han distorsionado las imágenes que conservo; las personas cambian y yo no presencio muchos de esos cambios. Lo que me queda son versiones del pasado. Cada retrato es trabajado de manera distinta. El orden y el caos responden a la naturaleza de cada vínculo, al esfuerzo que implica armar a alguien desde las piezas que conservo.
Mala Memoria nace de esa inquietud.
El proceso es intuitivo. Las decisiones surgen mientras trabajo. La forma aparece guiada por asociaciones que no siempre son racionales.
¿Amo a quienes son hoy y a todas las versiones que conservo?











